Análisis del estrés

Echémosle un vistazo a la definición que ofrece el  Colegio Oficial de Psicólogos sobre el estrés: “Podemos considerar al estrés como el proceso que se pone en marcha cuando una persona percibe una situación o acontecimiento como amenazante o desbordante de sus recursos. A menudo los hechos que lo ponen en marcha son los que están relacionados con cambios, exigen del individuo un sobreesfuerzo y por tanto ponen en peligro su bienestar personal”.

El estrés no es forzosamente negativo, supone una activación fisiológica y cognitiva que nos permite adaptarnos.

Los síntomas de estrés son fisiológicos: insomnio, alteraciones del apetito,síntomas físicos como palpitaciones, dificultades para respirar, vulnerabilidad ante las infecciones, etc. A nivel cognitivos: preocupación excesiva, rumiaciones, angustia, irritabilidad….y conductuales: inquietud psicomotriz, conductas adictivas, etc.

El paso de una preocupación puntual a un estado de estrés se da ante un problema que la persona percibe como enorme, sin capacidad para afrontarlo o cuando una problemática se alarga mucho en el tiempo.

Los factores de riesgo van desde la vulnerabilidad personal: personalidad, satisfacción familiar, factores genéticos y factores psicosociales: adaptación laboral, soporte social, situación general.

Las situaciones de cambio y/o incerteza como la crisis económica, amenaza terrorista o inestabilidad política son disparadores en situaciones de estrés

Las cifras de prevalencia son muy variables en función de las fuentes, además, muchas personas que sufren estrés ,o no se han diagnosticado, o se han diagnosticado de alguna enfermedad consecuencia del estrés, pero no como estrés.Diversas estimaciones apuntarían a que entre un 40 y un 50 % de la población española estaría sufriendo las consecuencias del estrés

La vulnerabilidad al estrés es muy variable de unas personas a otras, y ante una situación estresante la reacción personal y el estilo de afrontamiento al estrés puede ser muy distinto

Las recomendaciones básicas para desconectar consistirían en dosificar el tiempo de que disponemos de forma que dediquemos espacios al cuidado personal, practicar deporte , ver a los amigos,cuidar la alimentación, buscar espacios de evasión..etc

Cuando estas recomendaciones no son suficientes, las intervenciones terapéuticas, especialmente las de corte cognitivo-conductual, son muy útiles, ya que disponen de tratamientos específicos para afrontar el estrés. Además , y sólo en los casos más graves, puede ser útil alguna forma de abordaje farmacológico.

El abordaje del estrés desde el coaching es muy beneficioso como prevención y utiliza recursos como la gestión del tiempo, gestión del cambio y mejora de la resiliencia

Artículo de: Empar Pérez, Psicóloga clínica y coach

1 comentario en “Análisis del estrés

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