El arte de detener el tiempo

¿Qué estás haciendo? Ahora; en este mismo momento.
Suponemos que te has detenido a leer estas líneas y has dejado, por un momento, aquello que te disponías a hacer para prestar atención a lo que queremos contarte.
Si es así, queremos que te plantees algo: ¿Sabes dedicarte tiempo para tí y a lo que necesitas?

A veces parece que nos dé miedo el tiempo libre; ese tiempo sin obligaciones; ese en el que realmente nos podemos dedicar a lo que nosotros decidamos.

Tenemos tendencia a llenar nuestras agendas; no dejar ni un hueco y ocuparnos con obligaciones laborales, domésticas y otros compromisos… ¿Pero damos espacio al tiempo que necesitamos para cuidarnos?

Con eso no queremos decir que debas descuidar tus responsabilidades, pero si queremos recordarte que puedes elegir gestionar tu tiempo y organizar tus prioridades para poder llegar a todas. Y esa es la cuestión: cómo decidimos emplear nuestro tiempo.

Para empezar te recomendamos que reduzcas la cantidad de tiempo que dedicas a chequear tu móvil ya que no es quien te va a mostrar el mundo, sino el mundo que otros deciden que veamos, (demasiado parecido al mito de la caverna ¿verdad?).

Luego, piensa en qué es lo que estás haciendo cuando te descubres pensando cosas tipo: “¿Ya ha pasado tanto rato? ¡Parece que se haya detenido el tiempo!”. Pues precisamente de esos momentos es de los que debes llenar tu agenda, ¿no crees?.

Pero cómo hacerlo sin descuidar el resto de cosas, ¿Verdad? Se repiten, al hablar de la gestión del tiempo principios como “primero lo importante” o que “Lo urgente no le quite tiempo a lo importante”. Pero a menudo, nuestro punto de vista condiciona todos estos aspectos, tanto es así que en ocasiones confundimos aquello que es importante para nosotros con la urgencia de un trabajo o de cumplir con las expectativas y obligaciones.

Para ello, te sugerimos que averigües cuáles son tus valores principales; qué es aquello que te empuja de verdad, aquello que se alinea con la persona que quieres ser: esa conocida “mejor versión de tí”. Será desde ahí desde donde vas a poder discernir entre lo importante y lo urgente para poder organizar tu agenda con calidad.

El tiempo se dilata o encoge, acelera o ralentiza en consonancia a cuan personal y profunda es la actividad que estemos desarrollando. Efectivamente, el tiempo es relativo, pero lo que es cierto es que es irrecuperable, así que tu decides como quieres exprimirlo.

“Ha reaparecido el tiempo; el tiempo reina ahora soberano, y con el horrible viejo ha regresado su demoníaco cortejo de recuerdos, pesares, espasmos, miedos, angustias, pesadillas, cóleras y neurosis.
Os aseguro que ahora los segundos están fuerte y solemnemente acentuados, y cada uno, al brotar del péndulo dice: “Yo soy la vida, la insoportable, la implacable vida”.

Baudelaire

Deixa un comentari

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies