Cuando hablar en público supone un problema

Hoy en día gran parte de las demandas de nuestros servicios de Coaching son debidas al miedo a hablar en público, y no nos referimos únicamente a una conferencia, sino en una reunión de trabajo, ante un grupo grande de amigos o familiares, etc. Pero no para todo el mundo se trata de un problema como tal, ya que sentir cierto grado de activación y preocupación ante la conferencia que vamos a realizar puede ser deseable, si no es exagerado. Entonces, ¿cuándo sé si se trata de un problema para mí hablar en público? Pueden aparecer algunos de los siguientes síntomas:

  • Ansiedad intensa ante la idea de tener que comunicarse verbalmente con cualquier grupo
  • Tendencia a evitar situaciones donde las personas centren su atención en tí.
  • A nivel físico: náuseas, dolor de estómago, sudoraciones, y hasta sensación de pánico.

El miedo a hablar en público se puede manifestar de diversas formas según la persona, lo importante para poder trabajarlo es identificar qué pensamientos son los que hacen que suframos o nos bloqueemos ante la idea de hablar en público.

Es muy probable que cuando tenemos la fecha para una presentación ante un grupo de gente, a medida que el día se acerca, nuestro miedo vaya aumentando. Nos sentiremos más nerviosos, algunos síntomas físicos se incrementarán minutos antes de la presentación como pueden ser: sudor en las manos o alguna parte del cuerpo, necesidad repentina de ir al baño, sensación de que nos falta aire…. ¡No te preocupes, es normal! Si aceptamos que cierto grado de activación y los síntomas que esto conlleva son positivos y nos centramos en la tarea que vamos a realizar podremos notar como los síntomas físicos van disminuyendo a medida que pasa el tiempo.

Pensamientos del tipo: “Voy a hacer el ridículo”, “No puedo soportarlo”, “No voy a saber que responder”, “Van a reírse de mí”, “Nunca más voy a pasar por esto” y similares suelen aparecer en estas circunstancias, pero sólo nos alejan del objetivo de poder realizar nuestra exposición, y suelen responder a una mala gestión de la vergüenza, (con el juicio que nos hacemos a nosotros mismos), o del miedo, (con una falta de confianza).

Si tenéis la exposición y buscáis algunos consejos previos y rápidos para hablar en público, os dejamos con los siguientes:

  1. Enfrentarse al hecho de hablar en público, cuanto más lo evitemos más grande será el miedo a lo improbable.
  2. Tener el discurso bien estructurado
  3. Si te tiemblan las manos, no cojas un papel, sostén un boli.
  4. Beber agua sólo te generará más sed. No lo necesitas. Pero puede ser un recurso por si necesitas una pausa.
  5. Reparte la visión entre tus asistentes para mostrarles que conectas con ellos.
  6. Respira en tus pausas. Te dará la calma que necesitas para seguir.
  7. Confía en el discurso que tienes preparado.

 

La habilidad de hablar en público se mejora a base de práctica y dejando de evitar aquellas situaciones que nos incomodan, así como gestionando esas emociones que nos impiden avanzar y aplicando técnicas de comunicación. En todo eso, podemos acompañarte.

Desde Ago Growing Together os animamos a compartir con nosotros vuestras experiencias para superar situaciones incómodas.

 

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