La culpa, por Empar Pérez

Nuestra colaboradora Empar Pérez, psicóloga clínica y psicóloga-coach, nos trae el siguiente artículo sobre la culpa:

 

La culpa es una emoción que casi todo el mundo hemos experimentado alguna vez, y que presenta características desagradables, asociándose a ansiedad, tristeza y otras emociones. Sin embargo, como todas las emociones , tiene una función adaptativa y ésta sería de control y reparación. Gracias a la culpa y al miedo a sentirse culpables, las personas podemos frenar acciones que causan daño a los demás o a uno mismo. La falta del sentimiento de culpa y de empatía se encuentra en la base de trastornos como la psicopatía , al no experimentar remordimientos por los actos cometidos contra otras personas.

Los sentimientos de culpa tienen relación con el modelo cultural  , social y religioso. Desde la antropología, Mead (1937) y Benedict (1946) distinguen culturas de la culpa y culturas de la vergüenza. Existen modelos educativos en que se incide en la culpa, y en los que tras una mala acción se fomenta el sentido de culpabilidad.

En cuanto a los motivos más comunes por los que nos sentimos culpables, Baumeister, Reis, et al. (1995), señalan “descuidar la relación con alguien”, “fallos en el cump`limiento de obligaciones o compromisos con alguien”, “infidelidades sexuales”, “ser rudo o desagradable con alguien”, “hacer trampas en el trabajo o en los estudios”, “traicionar la confianza de un amigo”, “comer demasiado”, “mentir”, “derrochar dinero”, descuidar el ejercicio”,etc.

Entre estos motivos vemos algunos que tienen que ver con los demás y otros que hacen referencia a conductas que tienen que ver con uno mismo.Son más frecuentes y generan más disconfort los que tienen que ver con los demás.

Qué podemos hacer ante los sentimientos de culpa? Ante todo, cabe distinguir si el acontecimiento es reciente o pasado, y si la culpa procede de una acción realizada o nos estamos sintiendo culpables de algo sobre lo que no tenemos responsabilidad.

En el caso de un acontecimiento reciente, en que nos hemos equivocado o hemos causado daño a alguien, se debe buscar la reparación si es posible, verbalizando el arrepentimiento y llevando a cabo alguna acción que mitigue los efectos.La reflexión sobre la conducta y que nos ha llevado a realizarla puede ser útil en el futuro y reduce las emociones desagradables.

Cuando los sentimientos de culpa aparecen sin que haya habido una causa real, es importante analizar la causa. Esta puede estar relacionada con variables de personalidad: personalidades muy ansiosas, rumiativas o poco asertivas presentan más sentimientos de culpa .Bajo esos sentimientos de culpa encontramos pensamientos o creencias irracionales fuertemente arraigadas y trabajar sobre estas distoriones cognitivas es altamente eficaz.

 

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