Llega la vuelta al trabajo, ¿Deprimidos?

¿No os parece que en los últimos tiempos nos vemos inmersos en una ola de patologización de fenómenos totalmente normales? Se tiende  a etiquetar como enfermedades a situaciones que requieren, simplementa, un proceso de adaptación. 

La depresión postvacacional no corresponde a ninguna patología y no está clasificado como tal.  Ahora bien, es cierto que un 35-40% de la población refiere experimentar malestar en forma de preocupación excesiva, ansiedad, insomnio o tristeza ante la perspectiva de volver al trabajo y durante los primeros días del regreso.

Un sentimiento comprensible y que, frecuentemente, está relacionado con cuestiones de adaptación a distintos ritmos y horarios con una fácil solución: aplicar el sentido común:

  • Los últimos días de vacaciones prepara el horario: empezar a adelantar la hora del despertador, (o empezar a usarlo).
  • Empezar a acercar los horarios de comidas a los que hacemos durante el año.
  • Incrementar, poco a poco, el ritmo de actividad.
  • Guardar los últimos días de las vacaciones para relajarse. (Si tenemos opción de viajar es interesante no hacerlo justo al finla).
  • Intentar tomar con calma los primeros días de trabajo e ir incrementando el ritmo paulatinamente.

¡Tranquilos, en unos 10 días volveremos a estar adaptados a la nueva rutina!

Sin embargo, hay otros factores más problemáticos en esta época estarían relacionados con el nivel de satisfacción que obtenemos del trabajo. Lógicamente, a  un trabajo que no nos llena, es más difícil adaptarse tras el parón vacacional. Las malas relaciones con compañeros y/o jefes, una alta carga de trabajo, y otros factores estresantes hacen que las expectativas depositadas en las vacaciones sean muy elevadas, (idealizando la situación vacacional y creyendo que las vacaciones nos van a hacer totalmente felices), y la frustración que genera que eso no se cumpla hace aún más difícil la adaptación.

En estos casos es importante plantearnos: ¿Qué podemos hacer durante el año para sentirnos mejor en el trabajo?, y  ¿En que medida podemos modificar esta situación?, ¿Qué podemos hacer diferente para lograr aceptar esta situación?

En estos últimos casos pueden aparecer dificultades para lograr respuestas y resultados de forma individual, así pues, un proceso de coaching personal de breve duración puede resultarnos muy útil.

¡Os deseamos una feliz vuelta al trabajo!

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